Hoy ha sido un día estupendo. Lució el sol desde muy temprano, sopló el viento desde media mañana, así que éste último aliviaba el calor y hacía que el día fuera realmente estupendo, pues el calor es para el verano, y no para el principio de primavera. Cuando el verano, insiste en adelantarse (y estos últimos años no hace otra cosa), luego nos cansamos enseguida de tanto calor, tanta playa, tanto turista, tanto verano. Porque además, éste está cogiendo otra feísima costumbre, que es irse muy tarde. Aún recuerdo este último fin de verano, casi a finales de octubre, cuando ya decidimos no ir más a bañarnos a la playa, no porque no acompañara el tiempo, sino porque la mente tarda en asimilar un día de todos los santos, dándose un baño marino.
Esto debe ser esto que llaman cambio climático.
sábado, 5 de abril de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
