Que cosa esta de los domingos, "dies dominicus", día del señor, cuanto tiempo. Recuerdo como si fuera ayer, como pasaba los domingos de mi infancia: ducha mañanera, repeine y limpieza de zapatos (incluidos los de mi padre), luego a misa de once, y después a la sesión matinal de cine. Todos juntos, hermanos/a, amigos que eran como hermanos, y también pequeños pero inocentes "enemigos", y lo mejor, sin mayores. Como lamento que mis hijas se pierdan eso. Mi padre a veces, hasta nos leía un párrafo de las Santas Escrituras adaptadas para mentes infantiles, pero muy completitas. ¿A que hora nos levantábamos para hacer todo eso?.
En algunas ocasiones, menos de las que a mi me hubiera gustado, salíamos a comer, tengo en la boca el regustito de la paella de uno de los bares a donde solíamos acudir, y sus maravillosas "pavías".
Eran días de motociclismo en la tele, de futbol en la radio, y resúmenes en la tele a la hora de cenar.
Pasó la infancia y llegó la adolescencia, los recuerdos cambian y aunque parezca mentira, se vuelven confusos. Cambié la matinal por el baloncesto, la misa de once, por la misa de siete, y el futbol por "Candy, Candy", y muchas cosas más.
Ahora mis domingos, son diferentes, mis hijas son madrugadoras y enérgicas, desayunos, limpieza general y corriendo al parque a quemar adrenalina. Comidas, papillas, biberones inundan tiempo y espacio. Eso si, la siesta dominguera se ha instalado en mi vida como una tabla de salvación, un pequeño relax familiar, que tácitamente y sin hablar hemos instaurado, como regla santa e inexcusable, y hasta el próximo domingo.
Qué cosa esta de los domigos.
domingo, 6 de abril de 2008
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